domingo, 23 de febrero de 2014

APARATO REPRODUCTOR MASCULINO

En la especie humana, el hombre produce los gametos masculinos o espermatozoides.  Estas células trasmiten al nuevo ser la información genética aportada por el padre.



Las estructuras más importantes del sistema reproductor masculino son los testículos, el epidídimo, los conductos deferentes, la uretra, las vesículas seminales, la próstata y el pene.

Testículos

Son dos órganos cuya función es la producción de espermatozoides. Se encuentran suspendidos en un saco externo formado por la piel, denominado escroto. La función del escroto es mantener a los testículos en un medio más frío que el del interior de la cavidad abdominal.  Para que los espermatozoides se produzcan normalmente se requiere de una temperatura 30°C menor que la temperatura corporal (37°C).


En el interior de los testículos existen unos 250 lóbulos o compartimentos, que contienen unos delgados tubos muy enrollados y apretados llamados túbulos seminíferos. Cada túbulo seminífero tiene un diámetro extremadamente pequeño y mide aproximadamente unos 80 centímetros de longitud.  Son las estructuras específicas en que se producen los espermatozoides dentro del testículo.

Funcionamiento de los testículos. En el interior de los testículos y más exactamente en los túbulos seminíferos, se produce la hormona testosterona. (Ver: Hormonas sexuales) Esta hormona determina las denominadas características sexuales secundarias, y que son:

Crecimiento de la estructura del esqueleto.  Es común observar en los varones, alrededor de los 12 años, un aumento importante de su estatura.  Esto se debe al crecimiento de los huesos por el aumento del tejido óseo que provocan la acción de la hormona del crecimiento o somatotrofina y la testosterona.  Se produce también un ensanchamiento de los hombros que dan la apariencia de un cuerpo más robusto que el de la mujer.

Los huesos del cráneo también crecen y provocan el crecimiento de la nariz, de la mandíbula y de la frente; la cara, en su conjunto, se ve más alargada en comparación con la redondeada que tenía el niño.

Desarrollo de la musculatura.  El varón experimenta un aumento importante de su volumen corporal, debido al desarrollo de los músculos, más notorio en la zona pectoral y abdominal, en los bíceps y en las piernas.

Cambios en el tono de la voz.  La voz cambia de un tono agudo a otro más grave, por la maduración de la laringe y de las cuerdas vocales. En este período de cambio, es frecuente que aparezcan los conocidos "gallitos", porque el tono de la voz sube y baja involuntariamente mientras se está hablando. El desarrollo de la laringe es más notorio en los hombres porque se produce además un abultamiento en la zona delantera del cuello, que da origen a la llamada, comúnmente, "manzana de Adán", tan característica en los varones.

Cambios en la piel y en la distribución del vello.La piel del adolescente varón va engrosando, aumenta la actividad de las glándulas sebáceas y, como consecuencia, aparecen las llamadas "espinillas" y el característico acné juvenil.  Estas erupciones desaparecerán cuando el cuerpo se adapte a los cambios hormonales, originados por una mayor producción de testosterona.  Aparece también abundante vellosidad en zonas del cuerpo del varón donde antes no existía: el vello facial (bigote y barba) que da la oportunidad de comenzar a afeitarse; vello en el resto del cuerpo, especialmente en las piernas, región pectoral y, más abundante, en las axilas y en la zona púbica.

La extirpación de los testículos en la pubertad hace que no se desarrollen ninguna de las características sexuales secundarias en el varón (Eunucoidismo), ya que se extrae la fuente de testosterona del individuo, además no existe la producción de espermios por lo que el individuo queda infértil.

Regulación hormonal. El funcionamiento de los testículos está controlado por una glándula cuyo nombre es adenohipófisis.  Esta glándula ubicada en la base del cerebro, produce dos hormonas: la hormona folículo estimulante (HFE), que regula la producción de espermatozoides y la hormona luteinizante (HL) que controla la producción de la testosterona.

La producción de espermatozoides en el hombre está regulada por la acción de hormonas, que se mantiene constante desde la pubertad hasta la edad adulta.

Epidídimo
Es el órgano conformado por un tubo enrollado cuya longitud aproximada es de 7 centímetros.  Se encuentra unido a los testículos por detrás de ellos y su función es e1 almacenar temporalmente los espermatozoides producidos en los tubos seminíferos para permitirles que adquieran movilidad.  Este proceso se conoce con el nombre de capacitación, y requiere que los espermatozoides permanezcan 18 horas en el epidídimo, para completarse sólo cuando éstos ingresan al sistema reproductor  femenino, donde puede ocurrir la fecundación del óvulo.

Conductos deferentes

Éstos son la prolongación del tubo contenido en el epidídimo. Su función es almacenar los gametos masculinos y transportarlos desde el testículo hasta otra porción tubular denominada uretra.




Uretra
Es un conducto que transporta los espermatozoides desde los conductos deferentes hasta el pene, para permitir su excreción.

La uretra es también el conducto por el que se elimina la orina.



Vesículas seminales
Son dos glándulas que vierten a los conductos deferentes el semen, líquido viscoso en el que flotan los espermatozoides. El semen contiene agua y nutrientes como la fructosa, un tipo de azúcar que sirve de fuente energética para posibilitar el movimiento de los espermatozoides en su camino hacia el óvulo femenino.

Próstata
Se denomina así a una glándula que segrega sustancias específicas, las cuales, al mezclarse con el semen producido por las vesículas seminales, favorece la supervivencia de los espermatozoides una vez que ingresan al sistema reproductor femenino y ocurre la fecundación del óvulo.






Pene
El pene es el órgano copulador por el cual los espermatozoides son depositados en la vagina.  Está formado por un tejido esponjoso que al llenarse de sangre se separa del cuerpo en un proceso denominado erección. El pene erecto tiene la posibilidad reproductiva de introducir los espermatozoides del varón dentro del sistema reproductor femenino, función que se realiza durante el acto sexual o cópula.

En la capacidad de introducir espermas no tiene ninguna influencia el tamaño del pene.

Respecto a este punto, no existe ninguna encuesta científica ni estudio que indique algún tamaño como promedio ni menos como ideal, habiendo algunos de pocos centímetros hasta otros de quince o dieciséis.  No existe tampoco ninguna correlación entre el tamaño del pene en estado de flaccidez y su estado de erección. Esto significa que un pene pequeño puede alcanzar, proporcionalmente, mayor longitud que otro de más tamaño.



Conducto eyaculador
Es el conducto del aparato reproductor masculino que lleva el semen desde la vesícula seminal hasta la uretra.  En la eyaculación, el semen pasa a través de los conductos para después expulsarlo por el pene.

Glándulas bulbouretrales / Cowper

 son dos glándulas del aparato reproductor masculino situadas a cada lado de la próstata, segrega líquido que forma parte del líquido seminal.


El espermatozoide

Un espermatozoide (del griego esperma, semilla, y zoon, animal) es una célula haploide que constituye el gameto masculino. Es una de las células más diferenciadas, y su función es la formación de un cigoto totipotente al fusionarse su núcleo con el del gameto femenino, fenómeno que dará lugar, posteriormente, al embrión y al feto. En la fecundación humana, los espermatozoides dan el sexo a la nueva célula diploide, pues pueden llevar cromosoma sexual X o Y, mientras que el óvulo lleva sólo el cromosoma X. Fueron identificados por primera vez en 1677 por Anton van Leeuwenhoek, inventor de los primeros microscopios potentes. Posteriormente, en 1697, Nicolás Hartsocker propuso la teoría del homúnculo, que consistía en la presencia dentro del espermatozoide de un hombre microscópico con una cabeza de gran tamaño.



Estructura del espermatozoide humano
Los espermatozoides en el ser humano son de forma piriforme, sólo sobreviven en un medio ambiente cálido, aunque entre 1 y 3 ºC por debajo de la temperatura corporal, y son las únicas células en poseer flagelo; esto le ayuda a ser una célula con alta movilidad, capaz de nadar libremente. Se componen principalmente de dos partes: una cabeza y su flagelo, pero dentro de ellas podemos distinguir varias estructuras, las cuales, en orden cefálico-caudal (de la cabeza a la cola, es decir, de arriba a abajo), son: acrosoma, núcleo, membrana, cuello, pieza media, cola y pieza terminal. Viven de media 24 horas, aunque es posible que lleguen a fecundar el óvulo después de tres días.

Cabeza: acrosoma, membrana y núcleo
La cabeza contiene dos partes principales: el acrosoma, que cubre los dos tercios anteriores de la cabeza; y el núcleo, que contiene la carga genética del espermatozoide (23 cromosomas, en el pronúcleo, que, unidos a los 23 del óvulo dan lugar a la célula madre, al sumarse el total de 46 cromosomas, agrupados en pares). En los seres humanos la medida de la cabeza del espermatozoide es de 5 µm (micrómetros) de longitud. Tanto el pronúcleo como el acrosoma están envueltos en medio de una pequeña cantidad de citoplasma y revestidos por una membrana plasmática que une la cabeza al cuerpo del espermatozoide.Es la parte mas importante adjunto con el cuerpo.

El acrosoma es una capa formada por las enzimas hialuronidasa, acrosina y neuraminidasa que favorecerán la rotura de la zona pelucida para la penetración, la cual rodea al ovocito. .
El núcleo, después de que el acrosoma abra la zona pelucida del ovocito, es la única parte que entra a su citoplasma, dejando atrás la membrana ya vacía, para luego fusionarse con el núcleo del óvulo, completarse como célula diploide y empezar la división celular (mitosis). Por lo tanto, como las mitocondrias y todo lo demás del gameto masculino no se unen al cigoto, todas las mitocondrias de la nueva célula provienen de la parte materna.

Flagelo: cuello, pieza media, cola, pieza terminal
El cuello es muy corto, por lo que no es visible mediante el microscopio óptico. Es ligeramente más grueso que las demás partes del flagelo y contiene residuos citoplasmáticos de la espermátida. Tras estos elementos contiene un centriolo, el distal, que origina la pieza media, y el otro, el proximal, desaparece luego de haber dado origen al flagelo. Contiene una placa basal de material denso que lo separa de la cabeza y es donde se anclan 9 columnas proteicas, que son centríolos modificados, continuándose por toda la cola. De uno de ellos (el distal) se origina la pieza media.

La pieza media (de unos 4 o 5 μm de longitud) posee una gran cantidad de mitocondrias concentradas en una vaina helicoidal, que proveen de energía al espermatozoide, produciendo ATP. El espermatozoide necesita esta energía para realizar su recorrido por el cérvix, el útero y las trompas de falopio femeninas hasta llegar al ovocito para fecundarlo.

La cola(de 35 μm) le proporciona movilidad (zona flagélica funcional recubierta sólo de membrana) Si el espermatozoide no esta bien formado no habra un bebe sano ..

La cola le proporciona movilidad, y ésta puede ser de tipo A, B, C o D; según se observe en el seminograma. Tipo A correspondería a los espermatozoides con movimiento rectilíneo a una velocidad mayor de 25 micras/s, frente a las 5-24 micras/s del tipo B los cuales tienen un movimiento sin trayectoria definida, una velocidad inferior a 5 micras/s para el tipo C, los cuales apenas se desplazan aunque sí se detecta movimiento en ellos, y un movimiento nulo para el tipo D. Por tanto, se agrupan en movimientos progresivos (tipo A y B) y no progresivos (C).

Movilidades anormales se corresponden con porcentajes menores al 50% de A+B o 25% de A -anotar que la movilidad de tipo A es poco común en el esperma de la población (entorno al 1%)-Estas anormalidades reciben el nombre de astenozoospermia o astenospermia; distinguiéndose entre leve, moderada y grave

El tiempo de vida de los espermatozoides
Al igual que cualquier célula, la vida de un espermatozoide fuera del cuerpo es muy limitada, prácticamente segundos, ya que para conservarlos se necesitan condiciones muy especiales, principalmente de temperatura y PH.
De hecho, en algunos casos de infertilidad masculina, el motivo es que sus espermatozoides no se conservan en las condiciones adecuadas y eso los incapacita para su función en la fecundación.
En el interior de la vagina, también se encuentran con algunas dificultades:
la resistencia de la propia vagina: el flujo vaginal contiene una determinada acidez que los destruye. Para contrarrestar esto el espermatozoide consta de un corpúsculo que contiene sustancias químicas (el acrosoma) que contrarrestan esta barrera química.
la vida de un espermatozoide está limitada por su capacidad energética: hay que tener en cuenta que tanta movilidad supone un gran desgaste, que depende sólo del propio espermatozoide. Para ello, cuenta con una reserva energética que le permite al espermatozoide desplazarse moviendo hacia atrás y adelante su larga cola.
La eficacia de los espermatozoides también va a depender de esta reserva de energía, ya que cuanta más posean, más tiempo podrán seguir luchando para llegar al óvulo.

Y después de la eyaculación ¿cuánto viven los espermatozoides?
La supervivencia de los espermatozoides viene determinada por una serie de parámetros. Destacamos dos:
la temperatura, que debe estar comprendida entre los 37 ºC  y los 37,5 ºC ,
el grado de acidez del ambiente (pH de 7-7,5).
En este sentido, la vagina es un medio hostil para las células reproductoras masculinas fuera del periodo ovulatorio. Durante este tiempo, los espermatozoides mueren  en pocos minutos, ya que el pH vaginal está por debajo de 6. En los días de la ovulación, éste sube 1 ó 1,5 puntos, lo que permite que aguanten de 2 a 16 horas. Si son eyaculados en el exterior, a una temperatura de 15 ºC, permanecen vitales 1 ó 2 días (menos si hace más calor).





APARATO REPRODUCTOR FEMENINO

El aparato reproductor femenino es el sistema sexual femenino y junto con el aparato reproductor masculino garantizan la reproducción humana.


Al aparato reproductor femenino lo podemos dividir en los distintos órganos genitales:

Órganos genitales externos

La vulva describe toda la estructura de los órganos genitales externos que son:

     

  • El monte de Venus : Consiste en un acolchado y blando tejido graso que se cubre de vello después de la pubertad.
  • Labios mayores : Son dos pliegues de piel que limitan la vulva por fuera. El orificio que hay entre los labios mayores recibe el nombre de hendidura vulvar.
  • Labios menores : Son dos pliegues de piel que se encuentran dentro de los labios mayores rodeando el introito (orificio de la vagina).
  •  Introito de la vagina : También llamado vestíbulo de la vagina, es el orificio de la vagina.
  • Clítoris : Está formado por los tejidos de los que está también compuesto el pene masculino. Su función es dar placer a la mujer, su única función es sexual a diferencia del pene que sirve también para orinar.
  • Bulbos del vestíbulo : Están situadas a ambos lados del orificio vaginal, conectados con el clítoris.
  • Himen : Por la abertura de la vagina, y situado entre la entrada de ésta y el vestíbulo de ella, se encuentra en la mujer virgen una membrana  no perforada llamada  himen. El himen es una delgada membrana que se extiende por la abertura de la vagina. Esta membrana tiene una o más abertura por las cuales sale el flujo menstrual y la tradición dice que en el momento de la primera penetración del órgano masculino, dicha membrana se rompe, haciendo que sangre un poco, por lo tanto era considerado una prueba de virginidad. Actualmente se sabe que no necesariamente esta membrana se rompe en la primera relación sexual ya que puede haber membranas más elásticas que otras y además puede ser rota por otras circunstancias: utilización de tampones del diámetro no adecuado a los orificios del himen, etc.


Órganos genitales internos

Los órganos genitales internos del aparato reproductor femenino están divididos en:

Vagina :
Es un conducto elástico que está revestido de una membrana mucosa, tiene una abertura situada entre uretra y ano. Es un tubo muscular elástico que comunica el útero con el exterior. Se ubica en la pelvis menor, entre la uretra y el recto.  Termina en un orificio alrededor del cual hay unos repliegues de la piel llamados labios mayores. Es un conducto que une a la vulva externa  con los órganos sexuales internos. Estos se  encuentran dentro de la cabida abdominal que esta situada entre los huesos de la cadera (pelvis)

Útero :
También conocido como matriz, es el órgano de la gestación del aparato reproductor femenino. Situado entre la vagina y las trompas de Falopio, aloja a la blástula, que se implanta en el endometrio, dando comienzo a la gestación.Es un órgano musculoso y hueco del tamaño y forma de una pera invertida, y está ubicado en la parte inferior del vientre.

Lo conforman tres capas: una interna o endometrio, que cada mes se enriquece con una cantidad extra de vasos sanguíneos necesarios para la nutrición del nuevo ser; otra intermedia formada por músculos lisos; y la capa externa constituida por tejido elástico. El útero o matriz, es una cavidad que tiene cinco centímetros de longitud.

Es muscular, tiene un enorme poder de crecimiento y de contracción, pues es capaz de sacar un feto al exterior, en el momento del parto.


Trompas de Falopio o Trompas uterinas:
Forman un  arco cerca del ovario son pequeños tubos que entran en el útero (uno derecho y otro izquierdo). Son dos conductos que se originan cerca de cada ovario y que se extienden hasta el útero. La función de las trompas, también llamadas oviductos, es conducir el óvulo desde el ovario hasta el útero. La fecundación ocurre en las trompas de Falopio.

Ovarios o gónadas femeninas: 
Las mujeres tienen dos ovarios, su función es producir hormonas femeninas y producir óvulos. Son órganos del tamaño de una almendra que se ubican en la cavidad abdominal de la mujer. Su función es producir un óvulo cada 28 días aproximadamente. Están situados dentro del cuerpo, en la región  de la pelvis, uno a cada lado del útero.

Los ovarios producen y liberan unas hormonas denominadas estrógenos y progesterona.

Los estrógenos, producidos desde la pubertad, determinan cambios tales como: hombros angostos, voz aguda, caderas anchas, etc. Estos cambios son las características sexuales secundarias de la mujer.

La progesterona, hormona que tiene como función aumentar la cantidad de vasos sanguíneos del endometrio uterino. Cuando se libera el óvulo, una vez que ha sido fecundado, las paredes del útero están capacitadas para recibirlo y alojarlo durante su proceso de posterior desarrollo.

En el aparato reproductor femenino existen glándulas genitales auxiliares cuya función es:

Glándula vestibular
Cuya función es proporcionar un líquido que ayuda a lubricar los labios de la vagina mientras se mantiene la relación sexual.


Glándula parauretrales
Se encargan de producir y expulsar el líquido en la eyaculación femenina.  La información genética que trasmite la madre a su hijo está contenida en el gameto femenino u óvulo. La producción de esta célula reproductiva pone en funcionamiento una serie de órganos sexuales que conforman el sistema reproductor femenino.

Ciclo menstrual femenino
En el sistema reproductor femenino ocurren una serie de cambios que se repiten aproximadamente cada 28 días. Las modificaciones que experimentan el útero y los ovarios constituyen el ciclo menstrual femenino.

En este ciclo de producción del gameto femenino y las hormonas sexuales femeninas se distinguen dos fases: la maduración del óvulo y secreción de estrógenos, y la ovulación y secreción de progesterona.


1. Maduración del óvulo y secreción de estrógenos

Esta fase comprende la primera mitad del ciclo, es decir dura 14 días aproximadamente. Los acontecimientos que ocurren en esta fase determinan que madure un óvulo en uno de los dos ovarios, el cual será liberado aproximadamente el día 14. Este óvulo está rodeado por células que lo nutren y protegen formando un folículo.


Paralelamente, el ovario produce y segrega estrógenos, que comenzarán a engrosar el endometrio del útero. Las paredes del útero tendrán así la capacidad de recibir al óvulo para su posterior desarrollo, en el caso de que sea fecundado.

La maduración del gameto femenino y la producción de estrógenos en los ovarios está regulada por la hormona folículo estimulante, que se origina en la adenohipófisis.

2. Ovulación y secreción de progesterona


El día 14, aproximadamente, el gameto femenino u óvulo está en condiciones de ser liberado desde el ovario.

OVULACIÓN es el proceso de liberación del óvulo maduro desde el ovario.

Luego de la ovulación, el folículo se transforma en una estructura del ovario llamada cuerpo lúteo, que comenzará a producir la hormona progesterona, la cual continuará los cambios iniciados por los estrógenos en el endometrio uterino.

El óvulo liberado ingresa a una de las trompas de Falopio para dirigirse hacia el útero. Si el óvulo es fecundado, se formará el cigoto, que se implantará en el endometrio uterino y comenzará su desarrollo. De lo contrario, el endometrio, con todos los vasos sanguíneos que han aumentado en cantidad y tamaño, se desintegrará produciéndose la menstruación.

MENSTRUACIÓN es el flujo sanguíneo liberado al exterior a través de la vagina y que contiene restos del endometrio, vasos sanguíneos y el óvulo no fecundado.

La menstruación es un proceso natural durante el cual la mujer debe procurar realizar todas sus actividades habituales. Suele durar de tres a cinco días. El primer día de la menstruación es el primer día del ciclo menstrual femenino.

CARACTERÍSTICAS SEXUALES SECUNDARIAS DE LA MUJER.



La acción hormonal provoca algunos cambios notorios en el cuerpo de la mujer joven. Estos son:

Transformación de la estructura del esqueleto.  En la niña, los cambios comienzan unos dos años antes que en el hombre, es decir, alrededor de los 11 años.  En ella se produce un aumento importante de la estatura, debido al crecimiento de los huesos y un ensanchamiento de las caderas.  Esta última transformación es importante para la función reproductora, pues estos huesos sostendrán al feto dentro del vientre materno.

Junto con la nueva contextura de las caderas y de la pelvis se forma la cintura, que le otorga finura a la silueta femenina.

Desarrollo de las glándulas mamarias.  El desarrollo de las glándulas mamarias o mamas se debe a la acción de los estrógenos. Están formadas por tejido adiposo, y por otro tejido especializado en la producción de leche, la cual se forma con las sustancias nutritivas de la dieta alimenticia, junto con el efecto de una hormona llamada prolactina que se activa después del parto.

Un conjunto de músculos presentes en el tórax son los encargados de sostener el peso de las mamas con el fin de mantenerlas en su lugar. Es recomendable realizar ciertas rutinas de ejercicios para vigorizar estos músculos.

Cambios en la piel y en la distribución del vello.  Como en el varón, la acción de las hormonas sexuales provoca cambios en la textura de la piel de la mujer. Ésta se vuelve más lisa y aparecen las molestas "espinillas" por el aumento en la actividad de las glándulas sebáceas. Las alteraciones cutáneas desaparecen con el tiempo.  Además, aparecen vellos, principalmente en la zona púbica y axilar.


Los óvulos

Los óvulos son células sexuales femeninas, también llamadas gametos femeninos.
Tienen forma esférica y miden alrededor de una décima de milímetro. Es 500 veces más grande que un espermatozoide.

Cuando se alcanza la pubertad, los ovulos empiezan a madurar, aproximadamente cada 28 días
madura un óvulo de uno de los ovarios.

Son células grandes, esféricas e inmóviles. Desde la pubertad, cada 28 días aproximadamente, madura un óvulo en uno de los ovarios y pasa a una de las trompas de Falopio.
Una vez el óvulo ha alcanzado su madurez desciende por la trompa de Falopio, donde en el caso de encontrarse con un espermatozoide se puede producir la fecundación. Si esto sucede, el embrión se implanta en la mucosa uterina y se inicia su proceso de desarrollo por un periodo aproximado de 40 semanas que culmina con el nacimiento de un nuevo ser.

Los óvulos son las células más voluminosas del cuerpo humano, formadas por meiosis en los ovarios, en un proceso llamado ovogénesis, que se manifiesta también a través del proceso periódico de la ovulación. La primera de las dos divisiones meióticas, la que reduce el número de cromosomas, se inicia durante el desarrollo embrionario y queda interrumpida durante la profase. Se reanuda a partir de la pubertad, cuando en cada ciclo madura un folículo y el ovocito que envuelve, completándose la primera división, que produce un ovocito secundario, y arrancando la segunda. La segunda división meiótica queda a su vez interrumpida, y no se completa hasta que no ocurre la fecundación, si es que ésta llega a producirse.


Estructura del óvulo


El óvulo humano está formado por una membrana protoplasmática o vitelina, protoplasma o vitelo, y núcleo o vesícula germinativa.
Núcleo: contiene el genoma materno. El núcleo recibe el nombre de vesícula germinativa. El nucléolo aparece más oscuro, por lo que se denomina mancha germinativa. Generalmente el núcleo, junto al plasma activo, se desplaza hacia un extremo del óvulo dando lugar al polo animal, que será el que origine al embrión. El deuteroplasma tiende a ocupar la región opuesta al núcleo, dando lugar al polo vegetativo.
Los óvulos están protegidos por una serie de envolturas: una envoltura primaria o membrana vitelina (membrana plasmática de la célula), que está rodeada por una membrana secundaria, constituida por células foliculares, en la que se distinguen dos capas: zona pelúcida y corona radiada

El óvulo sale del ovario, recorre las trompas de Falopio , pasa al útero,ahí espera a que un espermatozoide lo fecunde si no es expulsado al exterior acompañado de una pequeña hemorragia se llama menstruación o regla.ovulo.
Que esta formada por la sangre que seacumula por si se fecunda el óvulo para que el embrión tenga alimento.

Cuantas horas vive el óvulo en el útero?

El óvulo dura aproximadamente unas 48 horas una vez ha iniciado su recorrido descendente desde que sale del ovario, sigue por la trompa y acaba en el útero. Por su parte, los espermatozoides tienen una vida media de 72 horas, pero incluso pueden llegar (si las condiciones son favorables) a vivir 6 días.